| 07.04.2018
Miranda cierra las cuentas de 2017 con 2,4 millones de euros de superávit
El nivel de ejecución de las inversiones, con la piscina cubierta y el saneamiento de Orón sin comenzar, centra las críticas de la oposición

 

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07 de abril de 2018

Hacienda saca pecho de las cuentas municipales, tras presentar una liquidación del presupuesto ejecutado en 2017 con un superávit de 2.405.439 euros, 165.772 euros más que en el ejercicio previo. Si bien, confiaba en tener mayor poder de decisión a la hora de gastar ese dinero que seguirá vinculado a la amortización de deuda y al pago de inversiones consideradas económicamente sostenibles.Un catálogo ampliado hace quince días por el ministerio de Cristóbal Montoro a través de un decreto ley cuyo contenido la concejala Laura Torres calificó de «frustrante» en el pleno municipal en el que ayer se dio cuenta de las grandes cifras económicas del Consistorio. «Tenía mayores expectativas sobre la apertura de ese abanico de posibles destinos del superávit», máxime cuando el endeudamiento del Ayuntamiento, situado en el 53,97%, es «algo que no preocupa» en estos momentos.En su exposición, la responsable de Hacienda destacó, entre otros números y cifras, que los ingresos previstos se han cumplido en un 88% y que los corrientes han superado incluso lo presupuestado, alcanzando el 101%. Algo que, en su opinión, evidencia que la estimación de lo que cada ejercicio se va a recaudar por impuestos y tasas es «precisa. No se hinchan». En niveles similares situó los gastos ejecutados por el Consistorio, que han llegado al 84%. Una cuantía que elevó hasta el 93% a la hora de cumplir con la ejecución de los corrientes. Números y porcentajes que aunque puedan resultar inconexos son responsables en buena medida del superávit obtenido, ya que muestran «un ingreso que se desarrolla según lo presupuestado y un gasto contenido».En ese sentido, destacó Torres el buen comportamiento de la recaudación por el abono de recibos que realizan los ciudadanos, un índice que alcanza el 88% y que se debe, en buena medida, a que «lo corresponsables que somos los mirandeses, que sabemos que pagar impuestos y tasas va directamente a los servicios que estamos obteniendo».Buen pagadorEn lado contrario, en el del Ayuntamiento como pagador, las cifras también son buenas, llegando el porcentaje de abono de sus obligaciones con los proveedores al 91%. Superior al del ejercicio anterior en dos puntos. Aspectos todos ellos exentos de controversia y de polémica en un debate que centró sus intervenciones en el resultado de un único capítulo, el 6, el de las inversiones. Ahí, las cifras manejadas por Gobierno y oposición dejaron de coincidir; así como la valoración de las mismas.Para empezar, porque mientras la titular de Hacienda optó por poner el foco en el apartado que analiza el estado de ejecución de los proyectos, donde se incluye el gasto autorizado y el compromiso económico; el resto de los grupos se centró en el resultado que al respecto arrojaba la liquidación cerrada a 31 de diciembre, que contabiliza lo que se ha pagado por trabajos ya ejecutados.Así, las cifras de cumplimiento pasaban del 67% al 27%; o lo que es lo mismo, de 4.225.900 euros a 1.119.271 de los 6.374.393 euros presupuestados. Un salto cualitativo que es achacable a dos obras que no han comenzado y que conllevan una importante inversión económica: la nueva piscina cubierta y la red de saneamiento de Orón.Por eso, Torres optó por apoyar su argumentación en un listado con más de 70 inversiones ejecutadas en su totalidad y que incluía, entre otras, varias reparaciones llevadas a cabo en el polideportivo, en barrios, los arreglos del cementerio, la cubierta de la zona de juegos del Antonio Machado o el albergue de peregrinos. «Todo lo fijado en 2017 está autorizado, comprometido, en ejecución o ejecutado», insistió. Todo menos la piscina y el saneamiento de Orón que, de momento, solo tienen el dinero en previsión, aunque la situación del primero de los proyectos cambiará en «4 días» cuando se celebre la mesa de contratación.Retraso y reiteraciónPero estas iniciativas, recordó el portavoz de IU, Guillermo Ubieto ya estaban en ejercicios anteriores y tampoco se iniciaron. De hecho, en el tema de la depuración, «se dijo que cada año se iba a invertir en un barrio y solo vamos a atender uno en toda la legislatura». De ahí que, en su opinión, que su elevado presupuesto sin tocar, reduzca el porcentaje de ejecución de las inversiones hasta el 27% sea síntoma de que el equipo de Gobierno es «incapaz de gestionar de la manera adecuada. Hay falta de eficacia y nos estamos vanagloriando de actuaciones que se han hecho años después de decir que se iban a hacer. Vamos mal y tarde».Un discurso en el que coincidió el portavoz del PP, Borja Suárez, para quien la liquidación evidencia «el agotamiento del equipo de Gobierno respecto a una ciudad que carece de proyecto, con inversiones inconexas y de sesgo muy ordinario. Sin una gran iniciativa que poner sobre la mesa. Teníamos que haber echado unos cuantos largos en una piscina de la que aún no hemos adjudicado la obra. Para ese proyecto no hace falta una legislatura entera», apuntó en un pleno que comparó con el 'Día de la marmota', por considerar la liquidación un calco de la del ejercicio anterior, que «ya fue mala» en el capítulo de inversiones.Y fuera de él, recordó que siguen sin salir los pliegos para el servicio de recogida de basura, de los autobuses urbanos o de los bares del polideportivo. «Tenemos muchas cosas sin resolver. No hemos mejorado, la radiografía es la misma», concluyó.

 

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