| 28.04.2018
El PP denuncia el «timo» de la zona azul y pide fórmulas para hacerlo más accesible
Afirma que el Consistorio ingresará más de 135.000 euros por esta tasa y piden por ejemplo que los sábados sea gratis

 

/

28 de abril de 2018

Es uno de los contratos más importantes: el de la zona azul. Una regulación impuesta en buena parte de la ciudad donde hay que pagar por aparcar, cuya última adjudicación se cristalizó el pasado verano, momento en el que descendió el importe de licitación. Un hecho que sin embargo no supuso una rebaja en las tarifas por lo que a juicio del concejal del PP, Sergio Montoya, el servicio es «un timo importante». Con esta rotundidad se mostró Montoya que lamentó que en su día, el acuerdo entre socialistas y populares reflejara la necesidad de bajar los precios para el año 2017, cuando se acabará el contrato, algo que no se produjo por lo que el popular lo incluyó «dentro de los incumplimientos de ese pacto».En cualquier caso, la situación se ha prolongado y en este 2018 las tarifas se han mantenido. Una realidad que se denuncia por parte de los populares que afirman que el Consistorio recaudará más de 135.000 euros gracias a esta tasa, algo que desde el PP se critica, puesto que por este concepto se puede ingresar dinero «única y exclusivamente para mantener ese servicio y no puede generar beneficios». Para justificar esta cantidad, que a juicio del PP se debería destinar al asfaltado, Montoya explicó que con la última adjudicación, el Ayuntamiento selló un contrato en el que se fijaba que el importe de licitación se quedaba en poco más de 210.000 euros.Una cantidad «que nos llamó la atención porque pasaba de 450.000 euros a la que al final fue», denunció Montoya, que indicó que «extrapolando los ingresos del año de 2017 hacia el 2018 y viendo las liquidaciones, el Ayuntamiento de Miranda de Ebro va a ganar 135.430,77 euros limpios de polvo y paja».En cualquier caso, Montoya dejó de lado las cantidades que gane la empresa, por lo que criticó que el descenso del 53% del precio del viejo al nuevo contrato, no se haya trasladado a los ciudadanos por lo que «ahí hemos hecho especial hincapié en denunciar esta situación», destacó.Al margen de todo esto, Montoya lamentó que el equipo de Gobierno sabía que las cuentas serán positivas «desde septiembre de 2017». Para el popular, con la primera liquidación mensual con la empresa de la ORA, ya se sabía que «pagamos menos, ingresamos lo mismo y ganamos dinero», resaltó. Un hecho que lamentó no se sintiera en los bolsillos de los vecinos, en un servicio además que durante algunos ejercicios fue deficitario, y por el que el Consistorio tuvo que compensar.A su juicio, a pesar de que a partir de ese instante ya se veía que el servicio iba a dar dinero, las tasas no se bajaron, pese a que en un primer momento con el cambio de contrato se abrió la puerta a esta reducción y a «una bajada de precios importante», resaltó el popular leyendo las declaraciones que en su día se hicieron por parte del equipo de Gobierno.Sin embargo, y a pesar de esta declaración de intenciones, el precio se mantuvo, aunque en este decisión, Montoya dejó claro que en se mostró la soledad del equipo de Gobierno en este asunto en el que «se aprobó en exclusiva» por parte de los socialistas «porque lo demás grupos de la oposición queríamos debatir más este contrato», recordó.Para Montoya, el servicio de la ORA es mejorable y para ello se apoyó en datos, como el que «las 850 plazas tienen un índice de ocupación inferior al 30%». Una realidad que a su juicio muestra que el servicio tiene que mejorar.Para hacerlo, «y a pesar de que tenemos que soportar este timo durante el 2018», Montoya ya puso su punto de partida para la negociación de la tasa en el que pedirán «que bajen un 30% el precio del aparcamiento y de las tarjetas». Pero más a corto plazo solicitó una serie de medidas inmediatas.Una de ellas es que no se pague en los puentes, como puede ser el próximo lunes, o que las tarifas no se apliquen ni los sábados hasta final de año, ni en el mes de agosto. Además propuso repartir tickets en el comercio y que se den en función de las compras o que se abran las plazas municipales del parquín de Prim para que se pueda aparcar todo el día.ComparaciónLos populares para hablar «del timo» de la zona azul se han fijado en el precio que existe en ciudades de la provincia, como Burgos y Aranda. Una comparativa en la que Miranda sale como la más cara puesto que por una hora en las calles con la regulación, cuesta aparcar un euro frente a los sesenta céntimos por el mismo periodo en Burgos y en Aranda, denunció Montoya.En cuanto a las tarjetas de residente, otra fórmula para poder acceder a la ORA, «en Miranda pagamos setenta euros con quince céntimos, en Burgos 41 euros con siete céntimos. Un 70% más caro en Miranda que en la capital de la provincia», resaltó el popular.Otro de los elementos que a su juicio habría que revisar está en el servicio de grúa. Según aclaró el concejal, en comparación con Burgos se paga un 80% menos la retirada del vehículo en las calles de la capital respecto a lo que sucede en la ciudad. Una diferencia que en la factura se traduce en 77 euros por los 138 euros que hay que abonar aquí.Con todos estos datos, para el grupo popular, con el precio que los ciudadanos tienen que soportar por la ORA, la grúa o el impuesto de circulación «en el que pagamos más que en el 50% de las capitales de provincia de toda España», la conclusión es que «a parte de que esto es un timo, en Miranda de Ebro tener un coche se está convirtiendo en un artículo de lujo», lamentó Montoya.

 

Buzón del ciudadano
Afíliate al PP